El 6 de agosto de 1973, un tronco de madera atravesó la ventanilla del vehículo en el que viajaba Stevie Wonder en la Interestatal 85, cerca de Salisbury, Carolina del Norte, y le golpeó el cráneo. Cuatro días en coma. Cirugía cerebral. Pérdida permanente del olfato. Cuando salió del hospital, Wonder declaró que Dios le había dado vida para hacer cosas que nunca habría hecho.
Lo que hizo a continuación fue anunciar que se marchaba.
En marzo de 1975, convocó una rueda de prensa en Los Ángeles: gira de despedida, beneficios para Ghana, emigración para trabajar con niños con discapacidad. Se quitó los trajes de Motown y se puso túnicas dashiki. Parecía definitivo.
Berry Gordy, fundador de Motown —el sello discográfico negro más importante de la industria—, negoció durante meses lo que él mismo describiría en sus memorias como «las negociaciones más agotadoras y angustiosas que hemos tenido jamás». El 5 de agosto de 1975, Wonder firmó: siete años, siete álbumes, trece millones de dólares de anticipo, control total sobre su publicación. Según Time, el contrato superaba en valor a los de Elton John y Neil Diamond juntos. Wonder explicó su decisión en una sola frase: «Me quedo en Motown porque es la única empresa discográfica negra viable que sobrevive en la industria».
La grabación ya había empezado en diciembre de 1973, semanas después del accidente. La primera pista registrada en cinta fue 'Contusion': su título es a la vez el nombre médico del traumatismo craneal que casi le mató y un guiño al género 'fusion' que estaba explorando. Dos años y medio más tarde, en un picnic de Motown en el verano de 1976, Wonder escribió la última canción del disco. La llamó 'I Wish'. Sería el primer single.
El álbum que resultó de todo aquello —veintiuna canciones, doble LP más un EP, producidas, compuestas y arregladas en su totalidad por Wonder— debutó en el número uno del Billboard y permaneció allí catorce semanas. Más que ningún otro álbum de Motown, antes o después.
Quizá la pregunta que el disco no deja de plantear es si Wonder se quedó para hacer el álbum o si hizo el álbum para justificar haberse quedado. Él dijo que las veintiuna canciones eran «instantáneas de un tiempo, un lugar y una emoción». El tiempo era el de alguien que había estado cuatro días sin despertar y había decidido, al volver, no irse a ningún sitio.
Síntesis con IA a partir de
Rolling Stone · Newsweek · Slate · WBUR News · Q magazine · Biblioteca del Congreso de EE.UU. (National Recording Registry) · uDiscover Music · Classic Album Sundays