Dos adolescentes se fugan de un internado en Delaware con la intención de ser poetas. Uno de ellos se cambia el nombre por el de un simbolista francés del siglo XIX. Años después, ese mismo hombre coloca un anuncio en el Village Voice buscando un guitarrista con «talento mínimo aceptable» y convence al dueño de un bar del Lower East Side para que deje tocar a bandas en directo. El bar se llama CBGB. El hombre es Tom Verlaine.
Cuando llegó el momento de grabar el primer álbum, Verlaine tenía una posición clara: quería producirlo él mismo. Island Records le ofreció hacerlo con Brian Eno —por entonces uno de los productores más solicitados del circuito experimental— y Verlaine dijo que no. Firmó con Elektra Records en agosto de 1976 bajo la condición de poder autoproducirse, pero el sello se negó en el último momento. Entonces Verlaine buscó la única salida que le dejaba el control: un ingeniero que, según explicó Richard Lloyd, guitarrista de la banda, «supiera moverse en el estudio y quisiera ser productor, pero que estuviera empezando». Alguien que no pudiera imponerse. Ese alguien fue Andy Johns.
Las canciones llevaban años rodadas. Seis de los ocho temas del álbum habían sido tocados en directo desde 1974; Lloyd los describió como «codificados». En el estudio no había efectos, no había pedales: guitarras directas a los amplificadores. La canción que da título al disco —casi diez minutos de duración— fue grabada en una sola toma que el batería Billy Ficca creyó que era un ensayo.
El álbum no entró en ninguna lista estadounidense. En el Reino Unido llegó al puesto 28 y agotó teatros de dos mil butacas. Verlaine, que siempre pensó que estaba haciendo pop, se sorprendía cada vez que se daba cuenta de que sus canciones duraban diez minutos.
Television se disolvió en 1978. Tom Verlaine murió en enero de 2023.
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Damien Love / Uncut (entrevista a Richard Lloyd, 2012) · Diffuser.fm · Guitar Player · CBS News · Songfacts · Yahoo Entertainment