Kathleen Hanna, cantante del grupo de punk feminista Bikini Kill, escribió con un rotulador en la pared de la casa de Kurt Cobain: «Kurt huele a Teen Spirit». Era una broma interna sobre un desodorante barato que usaba la baterista Tobi Vail. Cobain pensó que sonaba bien y la convirtió en el título de una canción. Lo que no sabía —o quizá sí, y eso era parte del problema— es que estaba construyendo algo que no podría controlar.
La grabación duró poco más de un mes en Sound City Studios, Van Nuys. La banda vivía en un complejo de apartamentos cercano donde los sofás estaban al revés y no llegaban al estudio hasta las cuatro de la tarde. En dieciséis días, Butch Vig —el productor que habían elegido precisamente porque ya se conocían— grabó el álbum entero. Cuando Dave Grohl tocó Smells Like Teen Spirit el primer día de preproducción, Vig recuerda que «simplemente seguía paseándome por la sala diciendo: Oh, Dios mío. Esto suena jodidamente increíble». Más tarde diría que el noventa por ciento del sonido del disco se debía a la forma en que Grohl golpeaba la batería.
Pero Cobain y Vig pelearon durante todo el proceso. Cobain intentaba enterrar su propia voz en la mezcla; Vig se negaba. Vig ganó la discusión, y luego sus mezclas fueron descartadas: la banda contrató a Andy Wallace —ingeniero que había trabajado con Slayer— para dar al disco el brillo que Cobain nunca quiso. Años después, Cobain describió Smells Like Teen Spirit como «una mezcla tan perfecta de limpieza y producción bonita y cobarde».
Durante la grabación de Lithium, Cobain se enfureció tanto con el tiempo que llevaba la sesión que rompió su guitarra. Vig mantuvo la cinta grabando. Ese momento de destrucción acabó enterrado al final del CD como una canción oculta sin título en la lista, Endless, Nameless: el único rastro sin pulir de lo que ocurrió dentro.
DGC Records esperaba vender 250.000 copias en un año. El 11 de enero de 1992, el disco desplazó a Michael Jackson del número uno en Estados Unidos con 300.000 copias vendidas en una sola semana. Para el siguiente álbum, Cobain contrató a Steve Albini, conocido por su rechazo explícito a todo lo que Vig había hecho aquí. La canción oculta, al menos, nadie tuvo que pulirla.
Síntesis con IA a partir de
Rolling Stone · Live Nirvana (Sessions History) · NME · Louder Sound · Farout Magazine · MusicRadar · Nevermind It's an Interview (Geffen Records)