En mayo de 1970, Cat Stevens tenía 21 años y acababa de publicar Mona Bone Jakon, el disco que grabó durante su recuperación de una tuberculosis que casi le mata. Un mes después ya estaba de vuelta en los estudios de Londres — Morgan, Island y Olympic — grabando lo que sería Tea for the Tillerman.
El productor Paul Samwell-Smith, exbajista de The Yardbirds, llevaba meses trabajando con Stevens y con el guitarrista Alun Davies, a quien había fichado para darle «color y ritmo a la canción base». Juntos habían grabado el respaldo de Wild World, pero Samwell-Smith lo apartó: la intención era que Stevens la produjera para Jimmy Cliff, así que la versión propia era, en sus palabras, «la secundaria». Cuando Cliff la publicó en agosto de 1970 y llegó al número ocho en el Reino Unido, Stevens fue convencido de incluir la suya en el disco.
Father and Son, en cambio, no venía de ninguna experiencia personal directa: Stevens la había escrito para Revolussia, una ópera musical sobre la Revolución Rusa que desarrollaba con el actor Nigel Hawthorne, donde el padre representaba al zar y el hijo a la revolución. Cuando la canción aterrizó en el disco, perdió ese contexto histórico y ganó otro: el de cualquier hijo que quiere irse y cualquier padre que no lo entiende.
Al escuchar la maqueta completa, Chris Blackwell, director de Island Records, le dijo a Stevens: «No sabes lo grande que vas a ser». Stevens reconoció que él mismo no lo esperaba: tenía libertad total y solo quería hacer un buen disco.
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uDiscoverMusic · MusicRadar (entrevista a Paul Samwell-Smith, Total Guitar 2011) · Billboard (entrevista a Yusuf/Cat Stevens, 2020) · NPR All Songs Considered (entrevista a Yusuf/Cat Stevens, septiembre 2020) · Goldmine Magazine (entrevista a Yusuf/Cat Stevens, 2020) · Audiophile Style · catstevens.com · musicaficionado.blog