Blake Fielder-Civil entró al pub The Good Mixer, en Camden, una noche de 2005 tras ganar al juego. Tenía novia. Winehouse fue la primera persona que vio. Lo que vino después duró poco: Fielder-Civil la dejó para volver con su ex, y ella, según declaró a Rolling Stone en 2007, escribió cada canción del álbum sobre «el estado de mi relación con Blake en ese momento».
La ruptura desbloqueó algo. Winehouse siempre había tardado mucho en escribir; esta vez no. En marzo de 2006 viajó a Nueva York para reunirse con el productor Mark Ronson, a quien confundió con un técnico de sonido al llegar. Esa primera tarde le puso música de los años sesenta y se marchó. Ronson se quedó solo en el estudio, trastando con reverb y piano hasta las cuatro de la mañana, y se quedó dormido con el riff que se convertiría en el corazón de Back to Black.
Al día siguiente, Winehouse volvió. Escuchó el riff y dijo: «Sí, me gusta.» Y no dio más. Se encerró en una habitación trasera y escribió la letra en un cuaderno. Grabaron la demo ese mismo día. En el documental de Asif Kapadia se la ve leer esos versos en la cabina, cuaderno en mano.
Ella misma explicó el título a The Sun antes de que ella y Blake retomaran la relación: «Mi ex volvió con su novia y yo volví a beber y a los tiempos oscuros.»
El vídeo de la canción, rodado en 2007, muestra a Winehouse encabezando un cortejo fúnebre hasta una lápida que reza «RIP The Heart of Amy Winehouse». Quizá era solo una imagen. O quizá era lo más honesto que había dicho en toda la promoción del disco.
Síntesis con IA a partir de
Rolling Stone · The Sun (citado en Smooth Radio) · TIME · MusicRadar · Uncut · Billboard · uDiscover Music · MusicTech / BBC Maestro · American Songwriter · A.V. Club · NPR · Gulf News · WFUV · Documental Amy (Asif Kapadia, 2015)