Olusegun Obasanjo, general y jefe de Estado de Nigeria, era compañero de clase de Fela Kuti. Eso no le impidió —o quizá es difícil no pensar que lo facilitó— lo que ocurrió el 18 de febrero de 1977.
Fela llevaba años usando sus discos como acusaciones directas contra el ejército nigeriano: Alagbon Close, Kalakuta Show, Ikoyi Blindness. Cada uno había provocado más presión sobre la Kalakuta Republic, la comuna que él mismo había fundado en Lagos: estudio de grabación, clínica médica gratuita, vivienda colectiva. Con Zombie fue más lejos. La canción titular usaba el inglés pidgin de África Occidental para retratar a los soldados como autómatas sin voluntad: Fela gritaba órdenes militares —«¡Atención! ¡Marcha rápida! ¡Marcha lenta! ¡Saludo!»— y las coristas respondían con el insulto «¡Zombie!» tras cada frase. Aproximadamente 1.000 soldados rodearon la Kalakuta Republic y la incendiaron. Golpearon a todos los que encontraron dentro. Fela salió con el cráneo fracturado y varios huesos rotos.
El fuego destruyó el estudio de cuatro pistas, todos los másters de grabación, los instrumentos de Afrika 70, seis vehículos y la clínica. También hirieron gravemente a Funmilayo Ransome-Kuti, activista feminista y anticolonial de 77 años, madre de Fela. Murió el 13 de abril de 1978 a consecuencia de las heridas.
El gobierno atribuyó el ataque a «soldados desconocidos». Cuatro años después, Fela llevó el ataúd de su madre en procesión hasta el cuartel de Dodan Barracks y lo depositó allí.
Tony Allen, baterista y codirector musical de Afrika 70, abandonó la banda en 1979. Fela había dicho de él: «Sin Tony Allen, no habría Afrobeat.» El disco que los dos hicieron juntos sobrevivió a todo lo demás.
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felakuti.com · AllMusic · Treble · Al Jazeera · Rolling Stone Australia · PostGenre · The Naija Way (Substack)