Grabado entre diciembre de 1983 y enero de 1984 en los estudios Doubletronics de Madrid y mezclado durante febrero, el álbum fue completamente autoproducido por el trío nuclear de Radio Futura tras la salida de Herminio Molero. Santiago Auserón, con formación en filosofía, había estado escribiendo canciones que fusionaban las texturas del post-punk británico con ritmos que recordaban al Caribe, algo que su anterior sello Hispavox no terminaba de entender.
El grupo había estado experimentando con lo que llamaban "Latin rock" desde temas como "Semilla Negra", buscando un sonido que integrara el legado de Talking Heads y David Bowie con sonidos latinoamericanos. Enrique Sierra, venido del punk de Kaka de Luxe, aportaba una guitarra que se alejaba deliberadamente de los patrones anglosajones, mientras Luis Auserón construía líneas de bajo que dialogaban tanto con el reggae como con el son cubano.
El resultado fue un éxito comercial inesperado, con singles como "Escuela de Calor" y "Semilla Negra" que se convirtieron en himnos generacionales. El disco establecía una nueva forma de hacer rock en España que no copiaba modelos extranjeros sino que los reinterpretaba desde una perspectiva mediterránea, creando un sonido que influiría en toda una generación de músicos españoles.