En 1969, Pharoah Sanders llevó una cinta de 32 minutos a los ejecutivos de ABC Records. Su reacción fue inmediata: "¿Qué clase de basura es esto? Esto no va a vender, no significa nada, es pura porquería". Bob Thiele, el jefe de Impulse!, tuvo que defenderlo en cada reunión. El problema era "The Creator Has a Master Plan", una pieza que Sanders había compuesto con Leon Thomas, un cantante que había aprendido a hacer yodel estudiando a los pigmeos africanos.
La grabación se hizo en febrero de 1969 en los estudios RCA de Nueva York. Sanders quería algo que sonara como una continuación espiritual de "A Love Supreme" de Coltrane, pero con su propio lenguaje. La banda tocó durante horas, explorando cada rincón de la composición modal, mientras Thomas intercalaba su canto con técnicas vocales que nadie había escuchado antes en jazz. Sanders grabó el disco como una meditación en tiempo real, sin arreglos previos, dejando que cada músico encontrara su lugar en el flujo.
Cuando "Karma" salió al mercado, los mismos ejecutivos que lo habían rechazado tuvieron que tragarse sus palabras. El disco llegó al número uno de las listas de jazz y se mantuvo allí durante 12 semanas consecutivas. La combinación de modalidad extendida, percusión africana y el yodel de Thomas había creado algo completamente nuevo: un jazz que podía funcionar tanto en clubs como en sesiones de meditación.