En 2001, Josh Fraites murió de sobredosis. Era el hermano mayor de Jeremiah Fraites y el mejor amigo de Wesley Schultz. Los dos supervivientes empezaron a escribir canciones juntos casi de inmediato, como si no hubiera otra respuesta posible.
Durante años tocaron en Nueva York bajo nombres que nadie recordaba —Free Beer, 6Cheek, Wesley Jeremiah— y Schultz trabajaba en tres empleos para pagar el alquiler. «Era tan frío e impersonal», dijo. «Era imposible construir algo.» En octubre de 2009 pusieron rumbo a Denver, Colorado, buscando alquileres más baratos y un sitio donde empezar de nuevo.
Lo primero que hicieron al llegar fue publicar un anuncio en Craigslist buscando un chelista. La primera persona en responder fue Neyla Pekarek, una nativa de Denver con formación clásica. Como trío comenzaron a tocar cada martes en The Meadowlark, un club de sótano donde los compositores de la ciudad se reunían para un open mic con cervezas a un dólar. Fue ahí donde el sonido tomó forma: canciones que funcionaban con pisotones y coros colectivos, construidas para un público que participaba.
Para grabar el debut viajaron a Bear Creek Studio, un granero de principios del siglo XX con techos de diez metros en Woodinville, Washington, donde el productor Ryan Hadlock colocó los micrófonos lejos de los músicos para capturar el espacio de la sala. «Eso es algo que no puedes conseguir con una reverberación digital», explicó Hadlock. El álbum salió en abril de 2012 debutando en el puesto 45 del Billboard 200. Diez meses después estaba en el número 2, empujado por el sencillo «Ho Hey».
Cuando llegaron a los Grammy de 2013 con dos nominaciones, Schultz fue por delante: «Si ganamos, tendremos el peor discurso de la historia de los Grammy. No esperamos ganar.» No ganaron. Actuaron de todas formas.
Síntesis con IA a partir de
EBSCO Research Starters · Colorado Music Experience · First Avenue / LR Baggs · Music Connection Magazine · Seattle Met · Tampa Bay Times · HuffPost Entertainment · CBS News · Rolling Stone Australia