En mayo de 2000, Joaquín Sabina recorrió España con una unidad móvil de grabación siguiéndole los pasos. El primer disco se grabó en directo en Andorra, Puertollano y Tarrasa, con Sabina acompañado solo de Antonio García de Diego, Pancho Varona y Pedro Barceló. El lado acústico contiene versiones tocadas por una banda pequeña, registradas en pequeños teatros españoles.
El segundo disco se grabó en Madrid, Logroño y Sevilla con una formación más amplia que incluía saxofón, clarinete y flauta. El criterio de Sabina para la selección fue elegir las canciones que han cambiado más con el paso de los años y que incluso tienen hasta un texto nuevo o un desarrollo final distinto. Algunas, como "Princesa", se habían convertido en un rock and roll frenético.
Una de las grandes sorpresas es cómo suena mejor la canción "Nos sobran los motivos" que la original incluida en el álbum de estudio anterior, que había resultado sobreproducida. El disco vendió más de 300.000 ejemplares, demostrando que Sabina en estado puro conectaba más que las versiones pulidas de estudio.