Jake Mason lleva el Hammond B como quien lleva una postura: todo lo que toca suena desde dentro del instrumento, con el peso y el calor que solo da ese órgano. En The Modern Ark, segundo disco del trío que lidera junto al guitarrista James Sherlock y el batería Danny Fischer, grabaron todo en directo en el estudio de Melbourne, con producción de estilo vintage y sin separar las tomas. Tres músicos con décadas de lenguaje compartido tocando como si la sala fuera pequeña.
El disco tiene un hilo que Mason dejó dicho con claridad: «Queríamos hacer un álbum que swingue y groove pero que también te haga pausar a pensar. The Modern Ark no trata de escapar — trata de consciencia, conexión y quizá redención». Eso se escucha en la secuencia: el boogaloo de Boogaloo Popcorn convive con la balada más larga Danny's Blues, y el disco se mueve entre la sala de jazz de madrugada y algo más reflexivo sin que ninguno de los dos registros suene forzado.
Dos invitados vocales aparecen en momentos concretos. Kurt Elling, cantante de jazz estadounidense conocido por su trabajo con el sello Blue Note, presta la voz a la canción que da título al disco. Kate Ceberano, cantante australiana con décadas de carrera entre el soul y el pop, canta en Stop Searching for Love. En un disco mayoritariamente instrumental, esas dos entradas cambian el peso de la escucha: de repente hay una voz que ancla lo que el Hammond venía insinuando.