Pedro Laza había grabado con Daniel Santos unos sencillos que funcionaron bien, pero nadie esperaba que su siguiente proyecto fuera a cambiar la historia técnica del país. El 13 de septiembre de 1960, Discos Fuentes inauguró el sonido estéreo en Colombia con este álbum de cumbia.
La decisión técnica tenía una razón artística: Laza quería que su versión de "Navidad Negra" —la composición de José Barros que da título al disco— se escuchara diferente a todas las anteriores. Prescindió casi por completo de la parte vocal y convirtió al clarinete en el protagonista absoluto, haciendo que "cantara" los versos con un tinte melancólico que acentuaba la tristeza inherente de la canción.
Las sesiones fueron tan productivas que grabaron material suficiente para tres álbumes más que saldrían al año siguiente: "Rito Esclavo", "Esperma y Ron" y "Percusión Colombiana". Pero fue este primer disco el que quedó como hito técnico y artístico, demostrando que la cumbia podía ser tanto innovación sonora como tradición caribeña.