Bobby Krlic tenía una idea clara cuando se sentó a componer Excavation en 2013: "The first record was about a person's decline towards death, so this one's about the journey he takes afterwards." No era una metáfora. Krlic había construido su primer álbum como The Haxan Cloak alrededor del proceso de morir, y ahora quería explorar qué venía después — no desde una perspectiva religiosa, sino puramente sonora.
El proceso de grabación fue deliberadamente claustrofóbico. Krlic trabajó principalmente con samples procesados hasta volverlos irreconocibles, capas de drones que construía durante horas y elementos orquestales que grababa y después deformaba. "The Mirror Reflecting (Part 2)" and "Dieu" initiate the album's climactic sequence, in which Krlic finally calls - explicitly - upon the neo-classical chops that characterised his debut, pero los violonchelos y cuerdas aparecen filtrados a través de su visión del más allá.
The album is mastered by Matt Colton, que había trabajado con artistas como Aphex Twin. Colton entendió que el disco necesitaba respirar en los graves sin perder la sens un álbum que funcionaba tanto en auriculares como en sistemas de sonido potentes, algo crucial para la experiencia que Krlic había diseñado.