Todo empezó en Semana Santa de 1995, en Zapopan, Jalisco. José Manuel Aguilera y Federico Fong —que se habían conocido en la órbita de Caifanes, donde Fong había grabado El Nervio del Volcán y Aguilera había sido invitado a la gira hasta que un conflicto con el guitarrista Alejandro Marcóvich lo dejó fuera— decidieron hacer su propio proyecto. Buscaron baterista durante un tiempo; al final eligieron a Alfonso André, el mismo baterista de Caifanes, que se integró según la web oficial «de manera natural y entusiasta».
Lo que grabaron en los Estudios Oigo de Zapopan no sonaba como rock anglosajón. André tocaba el tambor maya con el mismo peso que la batería convencional. Fong usaba el chapman stick. Aguilera metía una pianola. Más tarde, Aguilera declararía en El Financiero que sus referencias líricas no eran Bob Dylan ni Mick Jagger, sino «la tradición de José Alfredo Jiménez, Agustín Lara o Toña La Negra». El disco incluye además una versión de «Chan Chan», de Compay Segundo, grabada en Jalisco antes de que la canción fuera conocida fuera de Cuba.
Antes de que El Fuego de la Noche llegara a las tiendas, Saúl Hernández y André invitaron a Aguilera y Fong a grabar en Los Ángeles el debut de Jaguares. Aceptaron con una condición: La Barranca seguía adelante. Los dos discos salieron en 1996. La visibilidad de Jaguares colocó a La Barranca en MTV Latino y en la radio Radioactivo 98.5. En 1997, Aguilera y Fong dejaron Jaguares y se quedaron solo con esto.
Síntesis con IA a partir de
Web oficial La Barranca · El Financiero · Discogs · Ruido Blanco · Rock en México · Infobae / EFE