Eno comenzó a trabajar en Music for Airports mientras producía Low de David Bowie en Berlín, visitando el estudio de Conny Plank en Colonia donde pidió al productor que grabara una serie de notas individuales cantadas por tres cantantes alemanas. Después de regresar a Inglaterra, Eno grabó a Fred Frith en guitarra y Robert Wyatt al piano, convirtiendo las grabaciones en bucles de cinta.
Eno dijo que el álbum fue "concebido como deliberadamente austero y no emocional" y "fue esencialmente hecho por máquinas". El sistema utilizaba dos bucles separados de diferentes duraciones que creaban un efecto de fase donde cada repetición producía diferentes variaciones mientras los bucles se entrelazaban de formas distintas. El álbum consistía en cuatro composiciones creadas superponiendo bucles de cinta de diferentes longitudes, y fue diseñado para reproducirse continuamente como una instalación sonora.
Eno concibió la idea para Music For Airports mientras pasaba varias horas esperando en el aeropuerto de Colonia Bonn, molestándose por el sonido poco inspirado y la atmósfera que creaba. La grabación fue diseñada para reproducirse continuamente como una instalación sonora, con la intención de difuminar la atmósfera tensa y ansiosa de una terminal de aeropuerto.